La malvada manzana mecánica.

¿Os creíais que iba a ser una queja sobre los iphone? Pues no. El título va por el reto del tercer día del Dream About… Hoy las palabras clave eran manzana y máquina. Para otros no sé, pero yo tenía muy claro qué dibujar hoy con esos temas.

evil machine apple

La malvada manzana mecánica. (Digital)

Hace unos meses dibujé a la patata malvada (y gruñona), como consecuencia de una adoración extraña a la Glados patata del videojuego Portal 2. Así que habiendo creado una patata mitad tubérculo, mitad máquina; lo de hacer una manzana relacionada con las máquinas era obvio. ¡Una manzana mecánica! Lo de malvada va porque ya que la hacía mitad máquina, he pensado que no estaría mal hacerla malvada y gigante. Porque una manzana tamaño estándar, por muy mala que sea no parecerá nunca mala hasta la médula el corazón. Por lo que he creado un híbrido entre una manzana y Godzilla con partes mecánicas.

Ains… seamos sinceros. La verdad es que es malvada y gigante porque cuando le hecho los ojos he pensado que unos láseres saliendo por los ojos estarían genial. Y ya que lanza lásers por los ojos, la he puesto destruyendo una ciudad. Y hablando de lásers, creo que me han quedado mejor de lo que me esperaba.

En fin… por este camino al final acabaré haciendo una colección de frutas y verduras mecanizadas.

Y aunque ayer no actualicé el blog, sí que actualicé Instagram con el dibujo de ayer. Pero no he visto adecuado subir un dibujo de nubes junto a la manzana. La malvada manzanita se merece una entrada para ella sola.

Intento de carteles publicitarios retro (gamer).

Ante todo, no voy a poner excusas porque no tengo. Simplemente que he he fallado en lo que siempre fallo: motivación y ganas (estado de ánimo). Aún siento que durante un tiempo he perdido el rumbo… o quizá debería decir que he olvidado el por qué hice este blog: auto-motivarme. El problema posiblemente es que lo he confundido con la motivación externa, cuando realmente lo que tengo que hacer en motivarme a mí misma.

En fin… La historia es que he estado dibujando más bien poco o nada. Aún así he hecho alguna cosilla que otra. Poco, pero algo. De hecho sólo he hecho tres cosas, dos de ellas son las que muestro en esta entrada y la otra no la he terminado aún.

El otro día encontré ilustraciones de videojuegos, principalmente, imitando el estilo que tenía los antiguos carteles publicitarios y de propaganda política del siglo pasado (desde principios a mediados). Supongo que sabéis a qué tipo de carteles me refiero. Y el tema son videojuegos, porque si una de mis pasiones es el arte (dibujo, pintura…), otra son los videojuegos.

Pues he intentado imitar yo también ese estilo. Aunque no lo he conseguido del todo, el resultado final me gusta. Quizá no lo he hecho tan poligonal y no he conseguido captar la gama cromática de dichos carteles.

El primero que hice fue el del Metal Slug. Básicamente porque lo he estado rejugando hace poco y quería hacer un poster de un juego “retro” que no hubiese visto. Estuve buscando y encontré montones de posters de juegos clásicos de recreativa. ¡Y no encontré ninguno de este clasicazo! ¿Cómo no puede haber ninguno del Metal Slug? Así que decidí hacer yo una. Y en vez de usar a los protagonistas usé algo que creo que es más característico del juego: los prisioneros. Esos simpáticos prisioneros clónicos que te agradecen su rescate con power-ups de distinta índole en un maravilloso truco de magia con unos calzoncillos a rayas celestes.

El segundo posters es de un juego que aunque no está dentro de mis Zelda favoritos, sí que me encanta su estilo tétrico y esa atmósfera de caos inminente. Como el juego (Majora’s mask) ocurre en las 72 horas anteriores a una catástrofe de dimensiones épicas (de una luna gigante), el miedo de los habitantes se puede mascar en el ambiente. Así ¿qué mejor cartel para un apocalipsis que uno agorero? Y para darle un poco más de drama al cartel he intentado darle ese toque de cartel viejo y roto. No sé si lo habré conseguido del todo. En algunas partes sí… creo.

No sé si hacer más carteles de este estilo. Aún no lo tengo decidido. Supongo que si se me ocurre alguna buena idea, lo haré.

El porqué están en inglés (supongo que algo macarrónico) es porque mi idea era subirlos a mi cuenta de Instagram, donde escribo en inglés para un intento de ¿mayor difusión? De hecho, he subido un fragmento del de Metal Slug, con poco nulo éxito.

En fin… eso es todo por ahora.

Reto52 y Operación: Cabecitas por doquier.

He estado unos días desaparecida. Sigo cometiendo los mismos errores y fallando más que una escopeta de caña. El resfriado este que tengo encima (sí, todavía lo tengo) me ha dejado un poco plof.

Voy a tomar enero como un calentamiento y ahora, a partir de febrero, ponerme a saco con este proyecto. Y empiezo con lo que he estado haciendo estos días pasados.

Como comenté en la entrada anterior, me he apuntado al Reto 52 de la página web Dibujar Bien. Esta semana tocaba hacer estudios de caballos. Así que os lo muestro por aquí también junto con el de la semana pasada (mascotas). Me faltaría hacer los dos anteriores, pero como están fuera de plazo, lo haré por mi cuenta y lo mostraré cuando sea.

Las mascotas, son las mías (un gato y una perra). Dibujados al natural, es decir, con los animalitos vivitos y coleando, sin parar de moverse. Unos trazos rápidos a lápiz para captar la “esencia” y perfilados con mi rotulador-pincel. Los caballos, sin embargo, están hechos a lápiz (HB y 1B) de referencias fotográficas. Aunque hubiera podido ir a la hípica, he pasado de ir por pereza y porque si me cuestan estáticos, moviéndose no me quiero ni imaginar. Quizá cuando practique un poco más.

Esta semana tocan 7 pares de ojos. Me voy a morir, literalmente. Los ojos nunca han sido mi fuerte. Espero que la práctica de este reto mejore un poco mi habilidad.

Y para terminar, las prácticas de “cabecitas estilo Loomis” que he hecho esta mañana. Me he empeñado en dominar la cabeza y sus poses, por lo que me he propuesto dibujar un folio (las dos caras del mismo) de estas cabezas todos los días.

No voy a salvar las entradas diarias con mis cabecitas. Sería hacer trampa y bastante monótono para vosotros. Así que he pensado subir mis cabecitas en recopilatorios cada ¿15 días? ¿una vez al mes? Para poder comparar todas las cabezas del tirón y comprobar si he progresado algo.

Y eso es todo por hoy. Gracias por pasaros.

Una de gallos.

Llevo prácticamente toda la semana con un trancazo de esos de campeonato. Me he pasado los días reptando de la cama al sofá y viceversa. De vez en cuando he cogido los lápices para entrenar un poco. También he cogido un poco los pinceles, pero no he acabado nada. Aunque tengo varios bocetos y primeras manchas muy interesantes. En fin, pero afortunadamente ya estoy mejor.

Hoy es 28 de enero y según la tradición China, hoy empieza el año según su calendario. Los detalles de la celebración, fiesta, tradición y porqué de la misma seguro que lo habéis oído en algún telediario o por la web. Y no es que sea muy devota de las tradiciones chinas (no soy ni de las españolas…), pero me ha parecido una buena ocasión para hacer una entrada y dibujos temáticos. Así que como este año toca el año del gallo de fuego, he dibujado una colección de gallos.

Iban a ser 17 por eso que estamos en 2017, aunque para ellos en realidad es el 4715. Al final me he quedado en muchos menos. Alguno que otro es más bien un concepto/boceto. Como veis, me he ido hasta quedando sin ideas. Si después se me ocurren más, iré añadiendo gallos a la galería.

En fin… Más cosas… Me he apuntado a un reto de dibujo, en la que se propone un tema de dibujo por semana. Algo parecido al inktober de octubre, pero con las 52 semanas que tiene un año. Esta semana pasada ha sido sobre dibujar 7 dibujos de tus mascotas. Esta semana toca dibujar 7 caballos. Llevo tres y los llevo mal. Qué complicados son los puñeteros. Ya os pondré por algún sitio el resultado.

Espero que para la próxima entrada (espero que mañana), os pueda enseñar algo de pintura. Que hago un poco de todo y sólo enseño dibujos (y para colmo, la mayoría en digital).

Lo que hace el aburrimiento.

Y la falta de inspiración. Todo sea dicho, pero… ¿quién era aquel que decía «que la inspiración te pille trabajando»? ¿Picasso? Creo que sí, que fue él. Dijese quien lo dijese, he seguido su ejemplo. Y como he estado falta de ideas buenas, he seguido pintando y dibujando, mientras me ponía al día en los canales de los dibujantes y pintores que sigo por youtube. La cosa es no parar de dibujar y seguir practicando. Sólo he hecho garabatos feos, pero ahí están. Más tarde se convertirán en los abuelos de los garabatos bonitos.

Anoche por fin, parece que por fin mi inspiración volvió. Y esta mañana, gracias a la ducha, ha vuelto del todo. (El por qué se me ocurran las mejores ideas debajo del agua es todo un misterio). Se me han ocurrido nuevas ideas para las entradas, nuevos experimentos de pintura y un par de ideas para una especie de cómic que estoy haciendo. Y llevo todo el día adelantando algo de material para que pueda hacer la entrada diaria y no me apure tanto el tiempo de dibujar, escanear (si es necesario) y escribir unas líneas.

Me estoy dando cuenta que me han vuelto las ideas de dibujo, pero la inspiración para escribir sigue de paseo. Perdonadme.

Ahora sólo intentaré que los próximos días sean así:

Pinta como una loca

Pinta como una loca. (Animación)

Y no como este fin de semana, que me lo he pasado tal que así:

faranchef game

Haciendo tortitas como una loca. (Animación)

Como podéis ver, me ha dado por dibujarme en versión GIF. A lo mejor saco algo curioso de este experimento… Quién sabe.

No tengo perdón.

Primera semana y primera semana que fallo más que una escopeta de caña. Tras esas “magníficas” dos primeras entradas, se me fue la inspiración. Y de qué manera.

He estado dibujando, sí. Pero no os creáis que he hecho gran cosa. He dibujado cabecitas estilo Loomis para practicar. Y dos o tres concept arts o bocetos… o a saber cómo catalogo eso. A cada cual peor. Espero que sea una etapa transitoria o mal voy.

Sin embargo, anoche me puse a garabatear una yubarta, gubarte o ballena jorobada; como la prefiráis llamar. Porque sí, porque me gustan mucho los cetáceos. Los animales en general me encantan. Pero la ballena jorobada es mi preferida, porque es bonita, majestuosa y porque los tubérculos (esas protuberancias que tiene) y las lapas que suele tener pegadas me hacen muchísima gracia. En fin, que me gusta la ballena y me ha dado por dibujarla.

ballena-jorobada

Ballena jorobada. (Digital)

Aunque a simple vista a lo mejor no lo parezca, es un dibujo digital. Simplemente es que me gusta el “toque clásico”, por decirlo de alguna manera. Me gusta el efecto lápiz. Y el programa que uso generalmente (el MediBang Pro) tiene un lápiz (uno llamado portaminas), que me gusta bastante el efecto que da, muy natural.

Espero no seguir fallando tanto. Además, me estoy dando cuenta de que voy a tener que organizarme un poco más las entradas. Ya que no me da tiempo a dibujar algo decente, terminarlo, escanearlo si hace falta y escribir una entrada sobre ello. A ver cómo lo hago.

Las cosas que se me ocurren de vez en cuando.

El otro día me ocurrió un suceso medianamente esperado. En realidad era inesperado, pero no del todo inesperado. No me explico, lo sé. La cosa es que el otro día haciendo el indio (como suelo hacer cuando estoy sola en mi cuarto y nadie me ve), le dije adiós a una uña del pie. Al final, al parecer, es un hasta luego pero de momento parece un adiós. La cosa es que llevo unos días coja. Nunca me imaginé que algo que tenía prácticamente muerto doliese tanto y que ese boquete que ha dejado interfiriera tanto en cosas tan habituales como andar. Lo de no poder ponerse un zapato cerrado era de esperar, pero me ha estado doliendo simplemente por estar ahí. ¿O debería decir: por no estar ahí?

La historia es que he estado un par de días coja y bastante dolorida, así que me he pasado gran parte del tiempo tirada en la cama. Porque puedo. Y para distraerme me ha dado por quitarme una espinita clavada: pasarme el juego de GBA The legend of Zelda: Minish cap. Además, ha sido en plan maratón. Y ya sólo me queda la mazmorra final. Pero voy a ir en plan a por todo. Pero esto no lo primordial del asunto. El asunto es que debo confesar que a veces se me ocurren ideas muy raras. Y jugando a este juego se me ocurrió una de ellas.

Para los que no conozcan el juego, el protagonista para solventar la situación ha de pedir ayuda a unas criaturas diminutas, los minish. Durante la aventura, él mismo ha de hacerse pequeñito, ya sea para visitar el mundo minish o para resolver algunos puzles y obstáculos. Cosa que me encanta, porque el mundo diminuto me fascina desde… desde que me enganché de pequeña a los Fraggle Rock o a Los diminutos. El mundo a ras de suelo siempre me ha llamado la atención. El cambio de perspectiva me parece fascinante. Lo que para nosotros puede ser pequeño, para otros puede ser enorme. De hecho, siempre he querido hacer una historia sobre seres diminutos, pero nunca me he animado del todo a hacerla.

Mi fascinación por el mundo “pequeño” no es el porqué del dibujo. Sino cómo mi mente asocia ideas y fusiona mundos como le da la gana. No he podido evitar ver a los minish y pensar en otros seres pequeñitos, como los Fraggle, los Diminutos, Arriety, Olimar y los Pikmin… Y se me ocurrió este extraño crossover. En el Minish cap existen unas piedras de la felicidad que están partidas en dos y tienes que ir buscando la pareja de la parte que tengas. Si consigues unir las dos mitades de una piedra, sucede algo bueno. Así que se me ocurrió dibujar a un minish intentando unir sus piedras a otros personajes diminutos de otros “universos”. En un primer momento iba a a pintar a más personajes, pero como son dos mitades, pensé que con dos personajes iba bien. Pensé en poner a otros personajes mirando, como Tom o Lucy Little (de Los Diminutos), pero decidí no recargar la escena. Así que al final puse a los dos seres del jardín, el minish del bosque y Arriety (Kari-gurashi no Arietti, 2010 -Studio Ghibli). Bueno, y un pikmin, porque soy una fanática de los pikmin, aunque no lo parezca.

mundo-diminuto

Mundo diminuto. (Acuarelas y estilógrafo 0.4) (Tamaño A5 aporx.)

El original está más bonito, porque el escaneado me ha salido muy claro y he tenido que subir el contraste. Pero bueno, tampoco está tan mal este chute de color que tiene.

Y perdonadme por la falta de ayer. Mi cabeza tiene una maldita instalación meteorológica incrustada y cada vez que llueve constantemente durante muchas horas me entra jaqueca. De hecho, sigue lloviendo, pero afortunadamente ya no me duele.

Ahora, a seguir dibujando, que no puedo perder el ritmo.

La triste realidad de mi vida.

Un poco más y fallo el segundo día. ¡Qué bien empiezo! Pero he tenido problemas técnicos. El explorador se me cierra solo a saber por qué, cada dos por tres. Esta es la tercera vez que abro wordpress a intentar escribir estas líneas. Para colmo, no tenía pensado subir el dibujo que adjunto con estas líneas, sino otro. Pero he tenido la necesidad de hacer este, aunque sea deprisa y corriendo. Porque es una realidad de mi vida. Una realidad con la que tengo que convivir y la que tengo que superar o poner remedio de algún modo.

Resulta que me ha tocado vivir en un ambiente en el que ser artista está pseudo-prohibido. ¡Pero sólo si te quieres dedicar a ello profesionalmente! Si tienes más de la mitad de la vida resuelta y te dedicas al arte como hobby, bienvenido seas. Pero si no, pierdes el tiempo o deberías dedicar tu esfuerzo en hacer algo más productivo.

frustracion

Yo solo pinto garabatos en una esquina. (Digital)

La historia es que hay un miembro de mi familia que pinta. Pero ella reúne las condiciones anteriormente citadas, así que sin problemas. Y ella se promociona a nivel familiar/amigos un montón. Toda la casa está llenándose de sus cuadros, poco a poco, como una plaga silenciosa. Y cada que hay visita, hay un tour al más estilo museo. Ese es el ambiente. Cada vez que a mí se me ocurre decir que yo también pinto, misteriosamente siempre hay un silencio incómodo (de esos en los que pasan las plantas rodadoras típicas del desierto) y nadie me da credibilidad. Y cuando se me ocurre enseñar muestras, todo se reduce a “Ah… Tú también pintas…” o “Mira, otra con habilidad”. Pero la realidad es que se queda ahí y las concentraciones siguen centradas en la misma persona. Yo, soy un ser en la sombra y de la sombra no salgo. No porque no quiera salir, sino porque la sombra parece ser tan parte de mí como mis brazos o mis piernas.

En fin, sé que no es bueno tener frustraciones, ni celos, ni malas vibraciones con otros artistas. Menos cuando te toca tan de cerca. Pero por eso mismo, escribo estas líneas y este blog. Para poder crecer como artista y para publicitarme (o intentarlo) a un público que a lo mejor me hace un poco más de caso. A lo mejor tampoco funciona, pero al menos que conste que lo intento.

Perdón por esta entrada tan frustrante. Pero creo que era necesario (para mí) escribir unas líneas y hacer un dibujo para desahogarme. Y para decir de alguna manera, que si a algunos de vosotros os pasa lo mismo o algo parecido, que sepáis que no sois los únicos que sufre este mal.

Espero que la entrada y el dibujo de mañana sea más alegre. ¡Hasta mañana!

Una nueva etapa.

Año nuevo, vida nueva. Nuevos propósitos, nuevas metas. Y blog nuevo también.

Así que, bienvenidos a este nuevo blog. Un blog donde pienso colgar todas mis creaciones artísticas. O la inmensa mayoría, aunque sea una birria, un boceto o no esté a la altura de las circunstancias. Como mínimo, que sea visible y que no den ganas de arrancarse los ojos con un simple vistazo. Pero todo lo demás, sí. Porque el objetivo que me he propuesto para este blog es dibujar, pintar y modelar. Mostrarme como artista, o intento de ello, que es mi objetivo, mi meta. Así que me comprometo a subir una entrada diaria con algún dibujo, pintura o cosa que haya hecho. Como mínimo me he impuesto 5 entradas a la semana, por si alguna vez ocurre algún imprevisto. En esos casos, publicaré aunque sea un dibujo que no sea nuevo. Pero intentaré que eso no ocurra. Y de ser así, que sea justificado, no a causa de mi habitual pereza. Porque uno de mis objetivos de este año es asesinar (sí, habéis leído bien) a mis pereza y miedo habituales. Mi pereza a actuar y a ese miedo a mostrar lo poco que hago. Se acabaron el «Luego lo hago» y el «Qué dirán». El momento de hacerlo es AHORA y que digan y piensen lo que quieran. ¡Críticas, venid a mí! En vez de encerrarme en mi cueva y comerme mi dolor, frustración y rabia, voy a plasmarlo en un maldito lienzo (o papel, o lo que encuentre a mano). Porque pienso canalizar todos esos sentimientos en arte. Si me decís que dibujo mal las manos, dibujaré manos hasta que se me caigan las mías propias. Este es el espíritu que tengo y quiero conservar. Y este blog, aparte de una ventana al mundo, quiero que sea un auto-recordatorio de ese espíritu.

Soy consciente que el camino de artista es arduo, pero no imposible. Si no lo intento, sí que va a ser imposible. Por tanto, a partir de ahora, lo voy a intentar con todas mis ganas. Porque es lo que me gusta y lo que quiero. Sé que me queda muchísimo por aprender. Pero como buena autodidacta que soy, voy a aprender de mis errores. Errores que espero que vayan cada vez a menos.

Para ir terminando, como antes he mencionado, un dibujo diario.

A new journey. (Ilustración digital)

A new journey. (Ilustración digital)

Casi todos los dibujos que hago los hago por algún motivo. No suelo dibujar cosas porque sí. Algunas veces, pero prácticamente todo tiene su intríngulis. Cosas tan insignificantes como algunos detalles están ahí por algo. Esta ilustración no es una excepción. Soy yo (o una de las formas en las que me dibujo), con mi apariencia habitual en invierno, con mis gafas de sol y mi mochila, caminando por mi “universo interior”, como a mí me gusta llamarlo. Universo interior con detallitos de cosas que me gustan o inspiran. O simplemente porque no concibo ciertas cosas sin otras tantas. He dibujado una escena espacial personal y no he podido evitar meter los destellos del Mario Galaxy, una especie de senda arco iris del Mario Kart, un planeta del Mass Effect (Thessia o un intento de), porque soy así de friki y un planetita iridiscente porque me encanta la idea (Vale, esto es un ejemplo de cosas que hago porque sí).

Y esto último creo que va a ser la tónica de todas mis entradas. Un dibujo y una historia que acompañe, o el porqué he hecho tal dibujo/cuadro/figura.

Ya no os doy más la vara. Gracias por leerme y hasta mañana.